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Un perro menos en la familia...

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Y es que no tengo mucho tiempo de hacer muñecos... :) La verdad es que la Universidad empieza con ganas los cursos, y pronto empiezan a acumularse cosas que debes hacer, así que el ganchillo pasa a un segundo plano... 


Y ahora, explico el título. Yoli, una compañera de Aikido, tiene perros. Hasta ahí, todo normal. Pues la semana pasada, estaba pachuchilla ella (cosas de mujeres), con el ánimo un poco bajo, y para colmo de males, su perra comió algo que no debía y estaba malita...

En mi casa, siempre hay perros: mi padre es cazador, y le gustan, así que suele haber, al menos, 2 perros de caza. Como se que a la gente con perros dentro de casa (y no en el patio, como los mios) les preocupan casi tanto como la familia (si no es más en algún caso), y viendo que Yoli estaba baja de ánimo, le gasté una pequeña broma.

Le mandé un mail muy criptico, un día antes de quedar. Le decía que tenía que comentarle algo importante, pero mejor se lo contaba en persona. Dicho y hecho, cuando quedamos, e ibamos unos cuantos del grupo de Aikido en su coche, me hice de rogar un rato y le dije: "Yoli, me han dado un Terrier muy, muy chico. El problema es que mi casera, no quiere animales en casa, entonces he pensado que me lo cuides unos días, que ella tiene que venir". Ella, super ilusionada (ya iba subiendo el ánimo), me dijo "Que guay!! Claro, yo te lo cuido!! Pensaba que iba a ser algo más grave, o de otro asunto, la verdad... Te pusiste tan dramático..." 

En ese momento, yo iba sentado atrás y ella conduciendo. Alargué la mano y le dije: "Toma"... Jejejeje! La verdad es que nos reimos un montón, pues ella, la pobre, jamás se imaginó esa salida. Dani, uno de los compañeros que venía, me dijo que tendría que habérselo dado cuando no fuese conduciendo, y la habría hecho llorar... Pero con que le subiese el ánimo, y me esté cuidando al Terrier enano, me conformo...


El de la foto es el bicho del delito, y no es que sea muy grande... No es una miniatura (como Silvia ha empezado a hacer, con lanitas mas finas, pero no pasa de los 6cm de alto, así que se podría considerar...) Y esa es la historia de como, ahora, tengo un perrillo menos en la familia... Se fue a pillar polvo a otra casa, alegrando una mala semana (y eso, a mi me compensa).

Juan.

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