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Nada malo puede salir de una ¡¡Colaboración tejeril!!

1 comentario
Estamos en Febrero, así que hay que presentar cosas nuevas y diferentes. Si lleváis ya un tiempo siguiendo mi blog (y leéis los desvaríos que escribo), sabréis que mi disciplina es el ganchillo. Me dedico, fundamentalmente, a los Amigurumi, pero eso no quita que la inquietud de mis dedos me lleve por otros muchos lugares insospechados de vez en cuando. Hoy vengo a enseñaros algo que ya adelanté por Instagram, y se terminó de crear durante las (ya muy pretéritas) vacaciones de Navidad.

Mi madre, la prima Mari y la tita Mercedes son las damas que hay detrás de mi atuendo habitual de invierno: hacen punto con mucha soltura y rapidez, y todos los años suele caer alguna prenda espectacular tejida por cada una de ellas. También le dan al ganchillo, pero en eso soy yo mucho más hábil (se que está feo decirlo, pero como en el punto me dan mil vueltas, y lo reconozco, también me merezco yo mis laureles, ¿no?). 

Tal y como reza el título de la entrada, el trabajo de hoy es fruto de una colaboración de todas esas fuentes de artesanía que ya he mencionado, y no es más que una chaqueta para mi madre.


En las fotos podéis ver como los delanteros están hechos de ganchillo, con una aplicación que a todo el que lleve 10 minutos interesado en el punto o el crochet le debe sonar: Granny Squares, o cuadros de abuela. Esta es una de las aplicaciones de ganchillo más extendidas del mundo craft, y que da lugar a una infinidad inimaginable de proyectos. Esos delanteros son, sin duda alguna, lo que le dota de personalidad a la chaqueta. Además, es una prenda que precisa un nivel de habilidad medio-avanzado: las partes tienen forma, tanto en los hombros como en la parte del cuello y las sisas. Esa fue mi aportación. Por su parte, las féminas de la ecuación realizaron las mangas y la espalda de punto, así como la laboriosa tarea de ensamblar todo el conjunto. Como el crochet tiene más estructura que el punto, ellas trabajaron con la lana doble. La lana fue un Merino 100% de Katia y Mondial (había ovillos en casa, y había que encontrar el colorido que queríamos en esa calidad). Para rematar, una cremallera colocada con precisión láser remata la prenda.


Los delanteros coloridos, y desiguales, tienen como elemento común las líneas de color verde que los atraviesan. Todos los elásticos, las mangas, las tapillas de los delateros y el cuello están tejidos en marrón. La espalda es burdeos. El resultado, ¡¡juzgad vosotros mismos!!

Yo estoy más que encantado con cómo quedó. Supongo que mi madre también lo estará, y es que no es para menos. Lo que sabe todo el mundo, y si no lo hago público, es que yo también tendré una chaqueta como esta. Lo que yo no se es cuando pasará...

Perdonad la calidad de las fotos, pero tuve que hacerlas con el teléfono minutos antes de volver de las vacaciones, así que hice lo que pude. Se que he prometido mejores fotos, pero también sabéis que ocurre con esos propósitos de año nuevo que siempre nos planteamos con ilusión. Pasad por los comentarios, ¡¡y decidme que os parece!! Usad si os apetece contactarme los medios disponibles habituales: facebook, email, twitter, instagram, tumblr. En muchos casos, tanta red social es redundante, pero hay que estar.

Un saludo enorme,
Juan.

1 comentario :

  1. Qué belleza Juan!!!!
    Seguramente tu madre encantada, como no?
    Aplausos para ese grupo de manos maravillosas ;)

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