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Teoría del color

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Hace tiempo que tenía en mente esta entrada (además de en la carpeta de borradores), pero me ha costado poder llevarla a cabo. Hay un montón de tejedores para quienes combinar colores resulta todo un problema. No en vano, no se trata de una tarea sencilla. Muchos de nosotros nos guiamos por la intuición, las preferencias o acudimos ciegamente a las musas de la inspiración, pero hay una base teórica que quizás pueda resultar útil a mucha gente.

El color no es más que un atributo de los objetos cuando estos son incididos por las ondas electromagnéticas que conocemos como luz. Esto quiere decir que no percibimos los objetos, sino la luz que no absorben. Nuestro ojo es capaz de percibir un rango de longitudes de onda muy concreto, pero como este blog no es de divulgación científica dejaremos a un lado toda la física que analiza estos fenómenos, para centrarnos en los colores.

Podemos dividir el espectro de colores o el círculo cromático en base a distintos criterios. Como nuestras necesidades creativas no nos llevan a diseñar colores sino a usar los disponibles comercialmente en forma de ovillos, nos olvidaremos de la definición de colores primarios, secundarios o terciarios para pasar a combinar estos colores ya creados. Todo el mundo conoce aquello de la psicología del color, donde con argumentos más o menos esotéricos se asocian ciertos colores a ciertas respuestas emocionales. Al margen de las "sensaciones" que puedan transmitir los distintos colores, podemos hacer una primera división entre colores fríos (del azul al verde) y colores cálidos (del rojo al amarillo). Además, no resulta complicado diferenciar claramente dentro de una misma gama los tonos más intensos o saturados de los tonos pastel o más suaves. Si realizamos una composición monocromática (de un solo color) con distintos tonos, se obtendrá un efecto de gradiente o degradado.

Pero si debemos trabajar un proyecto con distintos colores, existen algunas armonías a la hora de coordinarlos. Pueden parecer criterios caprichosos que no tienen por qué agradarnos, pero lo cierto es que entrar en los detalles que respaldan estas composiciones convertirían esta entrada en un auténtico tostón.


  • Colores análogos: en la rueda de colores, son vecinos.
  • Colores complementarios: se encuentran en extremos opuestos de la rueda de colores.
  • Colores complementarios divididos: vecinos de un color complementario.
  • Colores dobles complementarios: vecinos y complementarios
  • En la infografía aparecen indicadas una triada de colores y una secuencia monocromática como posibles relaciones de color.
Sinceramente, cuando entras en cuestiones de diseño, el estudio sobre esta materia es mucho más profundo. Yo sólo os he presentado una pequeña introducción, que espero os ayude a coordinar vuestros colores a la hora de afrontar un proyecto y no os llegue la inspiración. Seguro que si navegáis un poco por webs que hablen de diseño, podréis encontrar una información mucho más exhaustiva al respecto. En cualquier caso, encontrar el tono perfecto para tejer algo que se tiene en mente es, en ocasiones, un desafío mucho mayor que todo lo que pueda sugerir esta teoría del color, así que ¡¡no dudéis en saltaros las normas establecidas!!

Espero que esta entrada os haya parecido interesante, teniendo en cuenta que no enseño nada tejido por mi. No dudéis en comentar cualquier detalle que os parezca oportuno, o en preguntar cualquier cosa que os suscite más interés. Un saludo enorme,

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