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Un toque artesanal en tus manos, para el frio que debería llegar.

2 comentarios
Desde hace un tiempo, mi gusto por lo craft oscila entre el punto y el crochet. Si bien es cierto que a mi me encanta crear muñecos, siempre apetece tener las manos abrigadas con una lana agradable mientras tejes y confeccionas una prenda bonita que puedas usar después.

Hoy os voy a hablar de mis andanzas en el mundo de la calceta, punto de media o tricot, trabajando con un juego de agujas de doble punta.

Durante el verano, navegando por internet, vi una oferta que no pude ignorar: unas agujas de doble punta recién salidas al mercado, Zing de Knit Pro, estaban a un precio de risa. Como si de un Pokemon se tratase, Gotta catch 'em all!! (perdón por el arrebato). No tenía ningún proyecto en mente, pero siempre acabo tejiendo algún que otro gorro en invierno, y me pareció una inversión razonable. El juego en cuestión, es el de la foto, y viene en un cómodo estuche todo bien organizado, con sets de agujas desde 2.5mm hasta 5mm.


Cuando el frío (tal y como lo entendemos en el sur) empezó a hacer su aparición el año pasado, busqué en el alijo de lanas y me puse con unos mitones. No tenía ni idea de número de puntos o de como hacerlos: me limité a tejer conforme a lo que el tamaño de mi mano iba pidiendo a medida que me avanzaba, y a anotar lo que sucedía en las agujas para que ambos guantes fuesen iguales. El primero me tomó un pelín más de tiempo con respecto al segundo, y es que cuando sabes lo que hay que hacer se va sobre seguro. Como me apetecía poder utilizar mis mitones en la bici, decidí que convertirlos en manoplas era una buena opción. Por último, un botón adorna el conjunto y sirve para asegurar la parte que cubre los dedos cuando no está en uso. Es cierto que aún ho ha hecho frío alguno que justifique su uso, pero son bonitos, ¿verdad? Para los próximos, se que habrá que hormarlos un poco...



Recapitulando, cuando compre las Zing lo hice empujado por el precio tan asequible al que las encontré. Pero las que de verdad me llamaban la atención eran las Addi Colibrí, que son esas tan bonitas y coloridas que adornan la entrada un poco más abajo. Como eran (son) bastante caras, y había un sitio cerca que las tenía en liquidación (prácticamente a mitad de precio), me contuve un poco en mis gastos y me hice con un juego de 2.5mm. Me decidí por ese número pues es el que utilizo para tejer calcetines. Tejer calcetines (de ahí lo de calceta) es, por extraño que resulte, uno de mis proyectos de punto favoritos. Parecerá que vivo de las ofertas, pero me hice a precio de saldo con unos ovillos para calcetines de colores muy divertidos y decidí explorar un poco más allá de los mitones que había hecho y poner dedos en la ecuación. De nuevo sin más referencia que mi propia mano, agujas mediante, me puse a ello. Como la vez anterior, el segundo guante salió mucho más rápido. Para el siguiente par, habrá que variar un poco el patrón en algún que otro punto crítico. En la foto podéis ver lo divertidos que han quedado, tejiendo esa lana para calcetines tan bonita que hace su propio dibujo. ¿Os gustan?

 

 

 

Si os parece, y me dejáis unos días para experimentar, os puedo hacer una de esas populares reviews que tanto nos gusta leer cuando vamos a comprar algo, comparando distintos tipos de agujas de doble punta. ¿Os apetece? Además, dentro de poco os enseñaré otro proyecto que involucra punto, agujas de doble punta y algún otro material algo menos común. Hasta ahí puedo leer...

Con tanto para contar, la entrada ha salido un poco extensa. Espero no haber aburrido demasiado, pero ¡¡siempre hay que dar muchos detalles cuando nos ilusiona lo que hacemos!!. Un saludo enorme,

2 comentarios :

  1. Me flipa mucho mucho, siempre te tenido como pendiente hacer guantes y calcetines, ahora me he aventurado en el mundo de los gorros y me fascina. Ojalá algun día llegue a tu nivel de tejido.
    Un saludacoooooo

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